
Hellboy 2: el ejército dorado es una buena película, de eso no hay duda, pero seguro que no deja a todo el mundo contento. Tampoco es una secuela realizada con la única excusa de recaudar dinero, es mucho mas. Visualmente es una película perfecta, con una puesta en escena realmente extraordinaria que ayuda a componer escenas memorables y donde la imaginación y originalidad de Guillermo Del Toro reluce con un sinfín de criaturas, a cada cual más impactante (hay momentos en que parece que ya tenía en mente la futura colaboración con Peter Jackson para El Hobbit). Los efectos especiales (vuelve a colaborar con los creadores de los efectos del Laberinto del Fauno) son realmente espectaculares aunque el guión queda algo diluido, pero no es una mera cinta de entretenimiento. En ella podemos encontrar unos personajes que luchan, como hacemos todos, por ser aceptados, un tópico en superheroes y monstruos, y encontramos constantes guiños sobre ello en la tele de El Rojo. En ocasiones parece extraño un lirismo y virtuosismo tan acentuado, como el que mantiene en la muerte del dios-árbol, con un superhéroe bizarro como es la creación de Mike Mignola. También a destacar la escena del karaoke entre Hellboy y Abe Sapien cantando borrachos la canción de Barry Manilov "Can't smile without you ...".
En todo caso, seguro que esta nueva entrega deja más satisfechos a los amantes del fantástico que a los seguidores del cómic, sobretodo porque en cierta manera Del Toro no dota a Hellboy del espíritu que en el papel posee.