Y algunos cines de Catalunya (la mayoría en la ciudad de Barcelona), se han rebelado y han declarado jornada de huelga. Habrá que recordarles a estos "mecenas" de la cultura (esto salió publicado una vez sobre ellos mismos) que la huelga sólo puede estar planteada por los trabajadores, que lo que hacen ellos se llama de otra manera, específicamente "lockout" y hace referencia a un cierre por parte de la patronal para ejercer presión. Curiosamente este cierre se hace en lunes, no un sábado, un domingo o en el día del espectador (¿casualidad?) Lo hacen coincidir con la entrega de premios dicen algunos, que no tiene ninguna culpa sobre lo que ellos reivindican, pero es lo único que han encontrado para justificarlo ya que decir que el lunes es de los días que menos caja hacen, no queda bien en los medios, algunos podrían pensar que son algo peseteros (o euristas o como deba decirse ahora).
La causa del cierre de sus cines es la nueva ley que en Catalunya los obliga a una cuota de doblaje en catalán, una cuota que ellos consideran excesiva, el 50 %. Detrás de ello, una serie de argumentos siempre económicos y economicistas. Por supuesto tienen todo el derecho a protestar, faltaría más, pero que no lo hagan en nombre de la cultura como he oído voces (no las de todos, por suerte). Con la excusa de que ya no les es rentable hemos visto como han proliferado multisalas donde el comer, beber y molestar al espectador que está interesado en las películas es prioritario, el arte, la cultura, secundario. Hemos visto convertirse muchos cines en parques temáticos, sucursales de Port Aventura para cuando llueve. Seguramente las previsiones apocalípticas que ahora proponen los exhibidores serán todo por culpa del doblaje en catalán, nada tendrá que ver el modelo al que se han aferrado desde hace años y que con la aparición de Internet está condenado y les obliga a ser más originales y a renunciar a la parte del león que hasta ahora se llevaban.
Los argumentos que he oído estos días entre el gremio han ido de lo razonable (pocos) a cosas absurdas, ridículas, mentiras y sobretodo insultos a la inteligencia. Creo que para defender sus intereses no hace falta atacar al catalán ni a sus hablantes. Supongo que esta misma gente cree que cuando en la televisión autonómica catalana se emite un programa en catalán (sobretodo una película), la gente cambia de canal. Que miren los datos de las audiencias de estas películas en Catalunya y luego extrapolen. Seguro que esta medida no será beneficiosa para sus prósperos negocios otrora, pero si le dan tiempo a la gente, seguro que las cosas vuelven a su cauce, y la situación se normaliza, tan solo hay que educar a la gente. La medida no está pensada en clave económica, sino cultural. Se puede discutir si esta medida es la mejor o dejar al sector proponer otras alternativas pero no las tonterías que estos días están diciendo algunos.
Si seguimos haciendo caso a las profecías de los diferentes sectores en que se regula alguna cosa y les perjudica, dentro de poco no habrá ni siquiera bares al no poder fumar ni tampoco cines, y es el mismo argumento por el que los coches han de salir preparados para poder correr a 200 km/h ya que si salen con limitadores de velocidad, la gente no los comprará, etc. etc. ¿No os suenan esos argumentos?
Por cierto, curioso que la sala donde se hace la entrega de premios de hoy sea de un empresario de los que ha realizado el lockout, parece que esa sala no hace "huelga" y no soy capaz de adivinar por qué motivo.